Política Macroeconómica Durante una Pandemia

No hay duda de que aplacar la crisis sanitaria causada por la pandemia del coronavirus es la principal preocupación en Bolivia y en el mundo. El sacrificio ciudadano y el distanciamiento social son por ahora la única herramienta para mitigar la proliferación del virus. Pero también es necesario preguntarse ¿cómo responder a las consecuencias económicas que nos esperan, tales como la caída en la producción, la reducción del empleo y la contracción de la demanda? Hay muchos comentarios y opciones de politicas en el debate público. Por ejemplo, algunos analistas sugieren reducir impuestos y contraer el gasto publico, mientras otros apoyan la flexibilización de condiciones financieras y políticas fiscales y monetarias expansivas. El diseño de la política de estabilización óptima depende de la interacción entre la oferta (producción y empleo) y la demanda (consumo e inversión). Fallar en identificar correctamente dicha interacción puede llevar a prescripciones extremadamente costosas. Esta nota provee ejemplos en un marco analítico simple para poder pensar en el diseño de la política macroeconómica.

Antes de continuar, necesitamos introducir dos conceptos: la tasa de interés real y la tasa de interés natural de la economía. La tasa de interés real refleja el costo de oportunidad del consumo entre dos periodos tiempo. La tasa de interés natural es la tasa de interés que refleja el costo de oportunidad del consumo cuando la economía puede usar todos los factores de producción, lo que equivale a decir que estamos en pleno empleo. A su vez, la tasa de interés real se puede observar directamente y puede ser afectada por decisiones de política económica, mientras que la tasa de interés natural no es directamente observable, se determina por factores estructurales de la economía y por tanto es más difícil de influenciar en el corto plazo. En términos simples, el objetivo de la política de estabilización es alinear ambas tasas para que la economía se encuentre en pleno empleo.

La economía pre-pandemia

Supongamos que antes de la pandemia vivimos en una economía que existe por dos periodos: hoy y mañana. En nuestra economía hay una sola persona que puede trabajar un máximo de 8 horas por día y puede producir 1 manzana por cada 4 horas trabajadas. Asumamos también que la utilidad de comer una manzana hoy es ligeramente superior a comer una manzana mañana, y para ser específicos supongamos que la utilidad mañana es 0.99 veces la utilidad de hoy. Este “factor de impaciencia” es una de las características estructurales de nuestra economía. En el pleno empleo de nuestra economía, se trabajan 8 horas hoy y 8 horas mañana, se produce un total de 4 manzanas y se consumen 4 manzanas. La tasa de interés real en esta economía es igual a la tasa de interés natural y equivale a 1% = 100x(1/0.99-1). A dicha tasa de interés, resulta óptimo igualar el consumo de manzanas en ambos periodos.

Ejemplo 1: Un bien y el consumo de hoy1

Exploremos entonces el efecto de una reducción forzosa en el numero de horas trabajadas en el presente, es decir una reducción temporal en el empleo. Ésto es similar a lo que ocurre por efecto de una cuarentena y mientras se necesiten políticas para controlar la pandemia. Digamos que hoy sólo se pueden trabajar 4 horas, pero mañana todo vuelve a la normalidad y se trabajaran las 8 horas que corresponden. Veamos primero que ocurre con la tasa de interés natural. Si se usa todo el empleo no restringido por la cuarentena, nuestra economía puede producir 1 manzana hoy y 2 manzanas mañana. La tasa de interés natural en esta economía es sustancialmente mayor a 1%. La lógica del resultado es que, dada la caída en la producción, es imposible consumir dos manzanas hoy y por tanto el consumo presente se vuelve más valioso que el consumo futuro, lo que implica que estaríamos dispuestos a pagar una tasa de interés más alta para poder aumentar el consumo de manzanas hoy. En términos técnicos, la utilidad marginal del consumo presente es mayor a la utilidad marginal del consumo futuro.

¿Qué ocurre con la tasa de interés real y por tanto con la demanda? Recordemos, que la tasa de interés real es la variable que se puede afectar a través de la política macroeconómica. Si la tasa de interés real se mantiene en su nivel inicial de 1%, la demanda de hoy seria 2 manzanas, pero solamente se puede producir 1 manzana. En estas condiciones, la política de estabilización óptima implicaría subir la tasa de interés real al nuevo nivel de la tasa de interés natural. Es decir, la política macroeconómica necesita generar una recesión voluntaria para restablecer el equilibrio. Esta lógica implica que, frente a reducciones temporales de la oferta, la política macroeconómica no puede lograr nada tratando de estimular la demanda en el presente, ya que el problema es uno de oferta. Lo mejor que puede hacer la política de estabilización es contraer la demanda al nivel de la oferta actual. En Bolivia, éste es el argumento que usan comentaristas libertarios sobre la necesidad de reducir impuestos, contraer el gasto y limitar las acciones de política monetaria. Dentro la lógica de nuestro simple ejemplo, tienen toda la razón.

Ejemplo 2: Dos sectores y bienes complementarios1

¿Será posible que una contracción de la producción pueda generar una caída en la tasa de interés natural de la economía? La respuesta es si. Partiendo del ejemplo anterior introduzcamos un segundo sector en la economía que produce un bien llamado “salidas al cine” y que el empleo se divide en igual proporción en ambos sectores. Sin embargo, solamente el sector de producción de salidas al cine se ve afectado por la cuarentena y específicamente supondremos que su producción se restringe por completo. Este escenario es el mismo que el de la economía de un solo sector, en el que el empleo se reduce en 50% en el primer período.

Supongamos además que manzanas y salidas al cine son bienes complementarios. Es decir, es posible consumir manzanas sin ir al cine e ir al cine sin consumir manzanas, pero no hay mayor gloria que comer una manzana en el cine. Durante la cuarentena es imposible ir al cine, pero es posible consumir manzanas. Para consumir el mismo numero de manzanas que antes, pero sin ir al cine, el costo de oportunidad de consumir manzanas hoy tiene que disminuir. De otra forma es preferible esperar a consumir ambos bienes mañana ya que esa combinación genera mayor utilidad. En nuestra economía de dos sectores, la utilidad marginal del consumo presente (manzanas y salidas al cine) disminuye y por tanto la tasa de interés natural de la economía también. ¡Voilà! Si bien la producción de un solo sector se ve afectada por la cuarentena, la caída de la tasa de interés natural refleja una deficiencia general en la demanda.

En esta economía de dos sectores con bienes complementarios, la política de estabilización tiene un sabor keynesiano, y requiere estimular la demanda. Lo anterior puede lograrse a través de políticas monetarias que permitan reducir la tasa de interés real. Alternativamente se podrían emplear políticas fiscales expansivas que ayuden a compensar la contracción en la demanda privada de manzanas. Seguir recetas liberales de estimular la oferta fallaría miserablemente en este caso. Mientras más se trate de estimular la producción de manzanas más presión existirá sobre la tasa de interés natural agravando la deficiencia de demanda.

Ejemplo 3: Riesgo de desempleo y ahorro precautorio2

En los ejemplos anteriores, la cuarentena reduce el empleo en 50% y tiene un efecto directo sobre la producción. Sin embargo, en el primer ejemplo la demanda nunca se contrae más que la oferta y por tanto no hay necesidad de usar políticas de estimulo de demanda. En cambio, en el segundo ejemplo la caída en la producción de salidas al cine genera un efecto adicional al reducir la demanda del consumo de manzanas debido a la complementariedad entre ambos bienes. Es decir, la caída en la producción de salidas al cine contrae la demanda de manzanas y por tanto la demanda agregada cae más que la producción.

El mecanismo de bienes complementarios en la economía de dos sectores no es el único que puede traducir una contracción de oferta en una deficiencia de demanda. Otra forma de generar un efecto similar es a través de la interacción entre el riesgo de desempleo y el ahorro precautorio de los hogares. Por ejemplo, si un individuo enfrenta una mayor probabilidad de perder su empleo en el futuro, disminuirá su consumo actual para poder llevar recursos adicionales al futuro, es decir, ahorrara por precaución. A su vez, dicha reducción del consumo incrementa aun más la posibilidad de quedar desempleado en el futuro. Esta espiral, implica que el valor esperado de la utilidad marginal en el futuro es mayor a la utilidad marginal del presente, incluso a pesar de contracción inicial de oferta, y por tanto la tasa de interés natural disminuye.

Resumen

Los ejemplos anteriores resaltan varios puntos. Primero, el diseño de la política de estabilización es complicado ya que depende de una variable no observable que es la tasa de interés natural. Para enfrentar este problema, se requiere de herramientas macroeconométricas para estimar esta variable tan importante y guiar el curso de las políticas de estabilización. Segundo, incluso cuando se justifica el uso de políticas de estabilización, pueden existir restricciones a la capacidad de influenciar la tasa de interés real o de usar la política fiscal. Es necesario ser claros sobre aquello que es deseable y lo que es factible. Finalmente, el análisis de opciones de política require hacer explicitos los supuestos sobre cuál de los escenarios anteriores es más relevante para la situación que atraviesa Bolivia. Sugerir alternativas de políticas macroeconómicas sin entender la interacción entre la oferta y la demanda agregada no contribuyen al debate público. Espero que los ejemplos acá presentados nos ayuden a discutir con mayor claridad en lugar de ideología.

  1. [1] El ejemplo está inspirado en el trabajo de Guerrieri, V. & Lorenzoni, G. & Straub, L. & Werning, I. (2020). Macroeconomic Implications of COVID-19: Can Negative Supply Shocks Cause Demand Shortages?. Mimeo. https://economics.mit.edu/files/19351 2

  2. [2] El mecanismo de este ejemplo fue explorado cuantitativamente en: Challe, E. (2020). Uninsured Unemployment Risk and Optimal Monetary Policy in a Zero-Liquidity Economy. American Economic Journal: Macroeconomics, vol. 12, no. 2, April 2020.https://www.aeaweb.org/articles?id=10.1257/mac.20180207


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